| Nabarralde | NABARMENA |
Josep Maria Espinàs |
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| Los reyes del mito español | |
| El Periódico de Catalunya | |
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En tiempos de su plena madurez vital, al señor Fraga Iribarne ya no se le entendía demasiado. Hablaba sincopadamente, se comía sílabas, el final de las frases no era inteligible. Pero aunque hablara como una metralleta y menospreciando el esfuerzo de articulación, sí se entendía perfectamente el autoritarismo de aquel ministro de Franco. Los periodistas lo habían sufrido especialmente, porque fue ministro de Información, es decir, de censura, y si sufría la libertad de los periodistas era evidente que también era víctima de ello la libertad en general. Pero se le reconocía que tenía cultura. ¿Quizá porque, si no recuerdo mal, había ganado brillantemente unas oposiciones? Con todo el respeto, se puede conseguir ser una cátedra de una especialidad determinada y desconocer otros mundos. Me permito hacer esta reserva sobre la amplitud de la cultura del señor Fraga porque sigue manteniendo unas ideas sobre España que no han cambiado desde que, hace ahora tres años, proclamó con su característica suficiencia: "El Estatut de Catalunya contribuye a deshacer España y a destruir la obra de los Reyes Católicos". Cualquier ciudadano --y él también-- puede estar a favor o en contra del Estatut vigente y del que ahora se quiere renovar. Cualquier ciudadano --y él también-- puede creer que España puede deshacerse si alguien intenta rehacerla un poco mejor. Al parecer, aquella reestructuración que se considera positiva en todas las empresas que quieren adaptarse a los nuevos tiempos y desean progresar no hay que emprenderla nunca en la importantísima empresa estatal. Pero lo que me resulta más difícil de entender es que un hombre culto crea, o quiera hacer creer, que los Reyes Católicos eran reyes de España. Basta con consultar un libro de historia o una enciclopedia para saber que Isabel la Católica era reina de Castilla, y Fernando el Católico era rey de Catalunya-Aragón. Hasta el siglo XVIII no se puede empezar a hablar de un Estado español, cuando aparecen unas determinadas instituciones que integran el territorio, y esto solo se producirá --y aun solo parcialmente-- después de la llamada guerra de Sucesión. Hay quien se ha creído que España, como entidad política unitaria, siempre ha existido. Y no es así. Como no siempre han existido Italia, Francia, Alemania... La historia, y las ideas, y las relaciones humanas y la política son un hacer y un deshacer continuos. |
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