Nabarralde NABARMENA  

Joxerra Bustillo
PP-UPN, sin novedad en el frente
En su Blog


azogeak

-PP-UPN: 338.320 votos; 15,38%. 5 diputados (3+1) y 3 senadores (UPN)

El Partido Popular y su marca navarra han pasado estas elecciones sin pena ni gloria, ensombrecidos por la pugna madrileña y ahogados en el voto útil al PSOE de gran número de electores de mentalidad española. Es cierto que en Nafarroa Garaia han ganado, pero el PSN se ha quedado muy cerca y ha obtenido los mismos diputados. En el caso de la CAV, pierde un diputado y se aleja de las perspectivas de voto que obtuvo con Mayor Oreja, cuando superaban con claridad al PSE.

Se sitúan como segunda fuerza en Hego Euskal Herria, que no es poco, por encima del PNV, aunque este, si se le suma NaBai, estaría por delante. No obstante, es evidente que el bloque de la derecha española está ampliamente consolidado en el país, con sus habituales altibajos. No se les puede ignorar y opino que un proceso de solución al llamado conflicto debe contar, si no con su apoyo directo, sí con un cierto dejar hacer. Considerar a este bloque como una panda de fascistas y marginarlos del juego político es un error que se acaba pagando.

El enroque que mantiene en Nafarroa Garaia, impidiendo cualquier conato de solución a cuatro, supone uno de los principales obstáculos a la hora de diseñar un futuro más o menos normalizado. Decir que hay que convencerles es una idiotez, pero algo habrá que hacer al respecto, más allá de los latiguillos de costumbre que vienen a insistir en la verdad revelada de que "Nafarroa Euskadi da". Hay gentes abertzales que se siguen sin apear de ese esquema tan primario. Si las tesis de Nabarralde fuera tenidas más en cuenta en las Bizkaias...

Repaso postelectoral urgente

Los comicios a Cortes españolas del pasado domingo han arrojado unos resultados en nuestro país que merecen ser analizados con un cierto detenimiento. El análisis de los comicios celebrados en Iparralde, al ser a doble vuelta, lo dejo para después de la misma. Tan sólo constatar que la fórmula EH Bai (AB, Batasuna y EA) parece arrojar resultados prometedores en la vía hacia el crecimiento de las tesis abertzales en esa parte del país y al posible reconocimiento institucional en forma de departamento.

En cuanto a lo ocorrido en Hego Euskal Herria, hay que destacar la rotunda victoria del PSOE, la derrota sin paliativos del PNV, el mantenimiento a la baja del PP-UPN y la resistencia mostrada por la izquierda independentista ante el intento de desplazarla a las catacumbas políticas. Por tanto, si algo queda claro es que las cuatro patas de la mesa siguen en pie, quedando fagocitadas las vías intermedias, llámense Eusko Alkartasuna, Ezker Batua o Aralar.

La victoria de un partido como el PSOE pone en cuestión la estrategia llevada a cabo por las fuerzas vascas, divididas unas, ilegalizada la otra, de concurrir en solitario a unas elecciones esencialmente españolas. La derivada es sencilla. o se va en una candidatura unitaria, como expresión mayoritaria del pueblo vasco, para hacer ver en Madrid la fuerza del soberanismo, o se opta por la abstención, ante unos comicios que nunca van a ser favorables para los intereses de las formaciones abertzales o independentistas.

Dicho esto, como preludio al análisis en sí, paso a detenerme en cada uno de los bloques electorales que han concurrido a los comicios, así como al de la abstención, que en este caso ha sido reivindicada expresamente por la izquierda independentista.

PSOE, el ganador indiscutible

- PSOE (PSE+PSN): 541.404 votos; 24,62%. 11 diputados (9+2) y 10 senadores (9+1)

El Partido Socialista ha cosechado una espectacular victoria en Hego Euskal Herria, superando en más de 200.000 votos al siguiente bloque, el representado por PP-UPN. Por lo tanto, no valen medias tintas y hay que reconocer el éxito del partido gobernante en España, el partido de la represión, del 10/98+, de las ilegalizaciones y las torturas, pero también, no hay que olvidarlo, el partido que ha hablado durante años con Batasuna, el partido que ha hablado con ETA, el partido que ha abierto expectativas de negociación y resolución del conflicto que enfrenta a Euskal Herria con el Estado español.

Patxi López y el ahora muy enfermo Carlos Chivite pueden estar muy contentos con los resultados, especialmente el primero. El PSE-EE ha ganado en Bizkaia y en Bilbo, ha humillado al PNV en su feudo y puede abordar cualquier tipo de acercamiento-acuerdo con los jeltzales desde una posición de fuerza. La posibilidad de un acuerdo para elaborar una reforma del Estatuto de Gernika que incluya un traspaso total de competencias pendientes, el blindaje del cupo e incluso la gestión de competencias exclusivas del Estado, está delante de las narices de Urkullu.

Es pronto para vislumbrar qué ocurrirá de aquí al verano, pero todo parece apuntar a un entendimiento mutuo para volver a cerrar en falso el problema y alargar el conflicto unos cuantos años más. El ejemplo de Catalunya es paradigmático. El estatuto cepillado en Madrid ha funcionado en las urnas con unos resultados espectaculares para el PSC y el hundimiento de ERC e ICV, sus socios de gobierno en Barcelona.

El PSN, después de renunciar al recambio de UPN en la Diputación navarra, podía temer un descalabro, pero así todo lo contrario. Ha remontado el vuelo, ha mantenido sus dos diputados y el senador, y ha vuelto a ser la segunda fuerza de Nafarroa Garaia por delante de NaBai. Los malos augurios desde la Ribera se han quedado en agua de borrajas.

Eso sí, los dirigentes del PSOE tienen un peligro inminente, la muerte por éxito. Si saben gestionar los resultados y sacar brillo a sus 11 diputados y 10 senadores pueden dar el salto adelante en las elecciones autonómicas próximas, pero sí se creen que lo suyo se acerca al fin de la historia, pueden darse el costalazo. Y la caída es más dura cuanto más alto se ha subido.