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Itoitz. Un histórico y negro día para Navarra

Victor Manuel Egia Astibia. Physician.

Con un simbólico y fantasmagórico cierre público de compuerta, el pasado 27 de Enero de 2003 comenzó el llenado del Pantano de Itoitz. La portavoz del "Gobierno de la Comunidad Foral" no duda en calificar el momento como de día histórico para Navarra.

Efectivamente, estoy de acuerdo con ella en que es un día histórico para Navarra, pero pienso que la citada fecha pasará a la historia como un día negro, porque significa la culminación de una de las grandes mentiras de los últimos decenios.

El proyecto de pantano en Itoitz, en la cuenca de los ríos Urrobi e Irati, nace tras un primer intento fallido por anegar las fértiles tierras de Lóngida con el llamado embalse de Lumbier. Ambos proyectos se han intentado sustentar siempre en la mentira, el engaño, la ocultación y la ilegalidad, construyendo finalmente una mesa de tres corrompidas patas sobre la que apoyar el pretendido desarrollo de nuestra comunidad.

El pantano se construye, se dice, para poder transformar más de cincuenta mil hectáreas de tierras de secano en regadío. Esto, afirman, fomentará el desarrollo de amplias zonas de Navarra. Partimos pues de equiparar regadío a desarrollo y riqueza. Sin embargo, debe saberse que el regadío masivo y su agricultura asociada puede conllevar notables problemas ecológicos (salinización de suelos, contaminación etc.). Además, la ampliación de las actuales hectáreas de regadío no necesariamente requiere del pantano. La descontaminación y aprovechamiento del agua del subsuelo, la mejoría en la red actual, la optimización del consumo, los cambios de cultivos son factores a desarrollar. Es sabido, por otra parte, que la dedicación horaria al cultivo de regadío es muy diferente, normalmente superior en relación horas de trabajo/producción final, al de secano. Tampoco se han hecho públicos estudios que valoren la influencia que esto tendrá en la economía particular y en otros sectores de la industria y los servicios. La agricultura de secano tiene nuevas posibilidades además de las actuales (plantas aromáticas, otros cereales etc.) ¿Se ha realizado un minucioso y detallado estudio de futuro para que nuestros jóvenes agricultores tengan dónde apoyarse a la hora de tomar decisiones de futuro? Digo nuestros agricultores jóvenes porque los mayores ya tienen bastante con haber dado su vida y su trabajo para conseguir lo conseguido. Y todos se lo debemos agradecer. Hablemos, pues, de futuro, palabra con la que a algunos se les llena la boca.

¿Y qué me dicen de los productos finales, tomates y otras hortalizas, frutas, espárragos y demás? ¿Cuántas toneladas de estos productos se tiran cada año por no poderles dar avío? La Unión Europea es la que pone los cupos de producción y ya se ha pronunciado en muchas ocasiones. Para más inri, que se vayan enterando ­los de Valdizarbe ya lo han hecho­ de que el agua no les saldrá gratuita.

Estoy seguro de que los técnicos conocen a la perfección todos estos asuntos y sus respuestas, y el Gran Amo de Madrid también. Si no, ¿qué pinta en el asunto la Confederación Hidrográfica del Ebro y sus proyectos nacionales, trasvases, tratamiento de la salinización de las zonas bajas del Ebro, etc.? ¿Qué me dicen de los múltiples campos de golf en la Mejana? ¿Y qué pinta el Gobierno de Madrid regalando miles de millones de euros a Navarra? ¿Es que no tiene otros sitios donde invertir? Afirmo que sí, lo que apoya mi hipótesis de que la primera pata de la mesa está corrompida, pues se construye sobre una gran mentira. "Antes se le coge al mentiroso que al cojo".

La segunda y también apolillada pata sobre la que se asienta Itoitz es la ilegalidad (me refiero a su legalidad, naturalmente). La historia de la construcción del pantano está todavía y ha estado jalonada por múltiples ilegalidades e irregularidades jurídicas de su propio derecho. Primero hago una ley, cuando me toca cumplirla y no me conviene la cambio, y ya está. Entre recursos, modificaciones de ley, decretos, nombramientos, informes de corruptos funcionarios, ocultación y destrucción de informes de otros, actuaciones represivas, detenciones y gastos injustificados, la obra continúa adelante. Política de hechos consumados. Así lo confirma el permanentemente malhumorado presidente Sanz: "Esto ya no tiene vuelta atrás".

Por último, y ésta es la parte del trípode más trascendente, por el coste que puede llevar en vidas humanas, la presa parece insegura. El Gobierno, lejos de tranquilizar a las atemorizadas poblaciones de Aoiz y de Lóngida, continúa su política de ocultación de informes, descalificación de renombrados técnicos, negativa a nuevas valoraciones, etc. Espero, de verdad, que la línea de los hechos consumados no termine en catástrofe.

Y sobre el inestable trípode se construye la mesa mortuoria de todo un valle, el del río Irati. Negación de futuro para sus habitantes y su patrimonio, que también es de todos, intolerable e innecesaria tragedia humana y cultural.

Me pregunto qué sombríos intereses políticos hay para el futuro de Navarra hundiendo aún más, si cabe, a los valles pirenaicos.

Sé quién gana en todo este maremagnun. "A río revuelto ganancia de pescadores": otra vez el imperio del hormigón y las empresas constructoras. (¿O son destructoras?). Variantes y más variantes, rotondas y más rotondas, pasos elevados, autovías, túneles con problemas, aparcamientos destructores de identidad e historia, superfluos paseos peatonales... Y pantanos. El "gargantúa" del hormigón no deja de comer y no deja de engordar.

Las nutrias del Irati, los buitres de Txintxurrenea y, sobre todo, los aldeanos de Orbaitz, Artozki, Itoitz habrían aceptado gustosos las verdades del progreso. Ni ellos, ni yo, apesadumbrado con mis recuerdos infantiles en las frescas y limpias aguas del río Irati, olvidaremos ni perdonaremos esta gran mentira.

2002 Febrero