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ANTE
EL CIERRE DE EGUNKARIA
Koldo
Martinez Garate (Telekomunikazioetan Injeniaria)
El
cierre de Egunkaria es un paso más de la política etnicista,
excluyente y genocida practicada por el Estado español.
El
cierre de Egunkaria no es sólo, que también lo es, un atentado
contra la libertad de expresión, la libertad de prensa etc.,
es una manifestación más de la política de permanente acoso
y sometimiento de la libertad nacional de Nabarra, el Estado
de los vascos.
El
cierre de Egunkaria no sólo muestra la ausencia de democracia
en el Estado español (inexistencia de separación de poderes,
por ejemplo), que también la expresa, sino muestra su carácter
inequívocamente totalitario e imperialista con relación a las
naciones sometidas al mismo.
El
cierre de Egunkaria y los continuos ataques que desde todo el
espectro político hispano-francés se perpetran contra el euskara,
manifiestan descaradamente su objetivo real: su aniquilación
como uno de los principales signos de nuestra identidad.
Estos
hechos ponen de manifiesto, junto con muchos otros de gran actualidad,
como el del "vaciado" de nuestra Historia realizado en la Plaza
del Castillo de Iruña o el "llenado" del Pantano de Itoiz, la
absoluta necesidad de entrar en el concierto europeo y mundial
con personalidad y voz propia: como un Estado.
La
soberanía política, concretada en la reconstitución de nuestro
Estado histórico, Nabarra, es la única vía que garantiza la
consecución de una situación estable en la que los escasos "logros"
obtenidos tras muchos años de conflicto se vean consolidados
por el reconocimiento de la Comunidad Internacional.
Una
lectura política de las últimas actuaciones del estado español
contra Euskal Herria conduce a la consecuencia ineludible de
que el único objetivo plenamente democrático posible en la situación
actual es la reconstitución del Estado nabarro, como Estado
de todos los vascos.
Febrero
2003
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