» español   » euskera   » français   » english


» About Nabarralde

» Subscription

» Map of Navarre

» About Navarre
   History
   Language & Culture
   Adm/Territorial Division

» Navarre papers
   Environment
   History
   Identity
   Patrimony
   Roads
   Sovereignty
   Society
   Symbols
   Women

» Programs
   Special events
   Talks
   Newsletter/Magazine
   Articles distributed
   Content creators

» NA-leku

» Store

» Contact us

Demasiadas banderas

Iñaki Perurena

El hecho insólito de que por unas horas la ikurriña haya estado expuesta en la hasta ahora casa cuartel de Leitza es lo que me ha impulsado a escribir este artículo.

Es evidente que de las cuatro banderas que se ven en Leitza la ikurriña es la conflictiva. En imágenes del ayuntamiento de hace no muchos años se ve sólo una, la española.

Aunque hay quien dice que lo mío es mitología y no historia, creo que son dos cosas distintas que no conviene confundir. Veamos cómo entran en juego los cuatro símbolos.

Los eúskaros desarrollaron en estas tierras un idioma -HIZKERA-, y una forma de ser IZAKERA y educar HEZIKERA. Lucharon y se aliaron con otras gentes para defender lo suyo.

La derrota de Carlomagno en Orreaga el año 778 y las tensiones de la época pusieron en marcha una estructura que llegó a ser el Reino de Nabarra.

Los usos y costumbres que eran la base de las leyes del reino o los fueros eran herencia directa de la forma de entender la vida por los Euskaldunes: IZAKERA.

Sancho el Sabio, el que llamó al euskara Lingua Navarrorum, dio su fuero a Leitza. Su bandera es la de casa y no crea conflictos ni confusiones.

Los euskaldunes, a los que otros pueblos llamaron vascones y nabarros, tenían su símbolo y su propia estructura de gobierno, respetada en Europa. La ambición Castellana en 1200 quitó un trozo de Nabarra tras sitiar durante 9 meses la plaza de Vitoria-Gasteiz y ordenó derribar fortalezas Nabarras de esta zona que en adelante se hizo llamar Castilla. A eso algunos llamaron "voluntaria entrega".

Más de tres siglos después una supuesta bula del Papa sirvió al Rey Católico para meter sus tropas en Iruñea y la "incorporación" o "feliz incorporación" a Castilla fue en palabras de escritores Nabarros de hace 100 y 200 años vergonzosa y deplorable. Se ordenó derribar los castillos y defensas, pues los Nabarros seguían luchando. Un 30 de junio de 1521 mataron a miles de nabarros y gascones en Noain, cifra escalofriante para la reducida población de aquella época; incluso se planteó deportar a todos los Nabarros a tierras lejanas y traer castellanos para repoblar las tierras vascas.

Los monarcas que sucedieron al Católico testamentaron que si se creía que había que devolver estas tierras a sus soberanos así se hiciese, dudando así de la legitimidad de la conquista castellana.

En el transcurso de etapas posteriores las promesas de los tiempos de conquista no se cumplieron y el pueblo se rebeló pidiendo las libertades perdidas.

Consecuencia de lo acontecido en 1200 y 1512 es que el símbolo -la bandera- de todos los vascos pasó a ser la de la actual Navarra, y los símbolos castellanos ocuparon estos lugares. La preocupación de cómo lo propio se iba cambiando por lo que venía impuesto desde fuera hace que surjan movimientos como la Asociación Eúskara a finales del siglo XIX. Por esas fechas, un hombre que vivió de cerca el enfrentamiento de Nabarra con el poder central ideó un modelo de patria a su manera y con su bandera, la ikurriña. Y las dictaduras del siglo XX y sus actuaciones para con lo vasco hicieron que el pueblo tomase la ikurriña como su emblema. A día de hoy el empeño por anular lo eúskaro es evidente, y también sus logros. ¿Cómo un euskaldun puede quedarse tranquilo al escuchar lo de "país vasco y navarra"? ¿Es que han bastado unos pocos años para tirar al olvido lo que se ha sido? ¿Cómo un presidente de Gobierno puede tener la desvergüenza de decir "más España, más fueros", si lo uno ha sido la negación de lo otro. ¿Un emigrante que llega a estas tierras y se queda a vivir, con qué se encuentra para identificarse con lo propio de la tierra? Si la narración de la conquista de Nabarra que nos hicieron aprender a través de los libros de texto dista de la realidad, también lo es la imagen que tertulianos, columnistas y políticos dan del problema actual: aquí hay una banda de terroristas que mata y quiere la independencia o separación o ruptura con España, por lo cual, todo el que se plantee, pregunte o piense algo parecido es igual a ellos. Como si hace 100, 200 ó 300 años no se pidiese lo mismo. No una separación, sino la unión de lo que se separó.

Aquí no ha habido nada que construir sino reconstruir lo que nuestros antepasados hicieron y las ambiciones castellanas rompieron; claro que aquí hay mucha gente que no se siente vasca o no le interesa el pasado, pero eso no quita su existencia. La pregunta es: ¿estas tierras y sus gentes tenemos derecho a recuperar lo que se nos arrebató a la fuerza en contra de una voluntad manifestada día a día?

Si las cosas fueran como empezaron a ser y fueron, en Leitza tendría que haber y habría dos banderas: la que fue de todos los vascos y la de Leitza.

2003-09-16