Sarrera

Harremanak

 

AMOREBIETA-ETXANO, DEFENSORES DEL ESTADO NABARRO

Nafarroako bizkaitarrak, 2008ko maiatzak 24.


Dentro de la historia conocida, la Torre de Zornotza fue erigida por el tenente navarro Pedro Gartzea de Galíndez, cuarto señor de Ayala, en la comarca de Amorebieta a mediados del siglo XII, principales pobladores de la zona. En esta Torre tuvo su residencia el Merino o Juez Mayor de la Merindad, por lo que adoptó el nombre de Merindad de Zornotza o Zorrontza. Su oficio era dar la sentencia en las querellas y causas de justicia, teniendo el dominio supremo de la región en donde se constituía su oficio.

En Amorebieta fueron las casas solares y armeras nabarras la base de la acción pobladora, así la de Andrandegui, la de Aldana (año 844), Cancelada, Garay, Zubiaur, Jauregi, Ibarra y Berna.

En Etxano, la Torre de Larrea data del año 877 y su fundación se atribuye al propio rey de Pamplona-Nabarra Eneko Gartzea o Gaztea (852-882, hijo del primer rey de Nabarra Eneko Aritza), que la cedió junto a un extenso señorío a su alférez mayor Eneko o Iñigo de Lara.

En su jurisdicción se levantaron otras casas solares y armeras bajo el reino nabarro durante la Alta Edad Media: la de Alzaibar, la de Aretxaga, la de Belaustegi y la de Nabarra, enclavada esta última a 500 metros de la actual parroquia de Amorebieta. En uno de sus ángulos estuvo plantada la mojonera o limite divisorio entre el señorío de Bizkaia y el condado de Durango, divisiones administrativas y de defensa del reino de Nabarra que permanecían unidos y gobernados por los Gebara desde el siglo XI. En Nabarra había más de 90 tenencias o señoríos-condados.

En Amorebita-Etxano existe hoy en día el topónimo "Nafarroako errota" y una zona llamada Nabarra, que es en la que estamos y donde estaba la casa-torre y el mencionado mojón.

 

EL PUEBLO ALZADO CONTRA EL IMPERIALISMO CASTELLANO

Alfonso VIII atacó Nabarra el 18 de septiembre de 1173 aprovechando la muerte del conde Don Bela Ladrón de Gebara, señor de Bizkaia.

Empezó la conquista por la Bureba y La Rioja, llegando a Miranda del Ebro, cuencas de los ríos Oja y Tirón, Arnedo, así como a Artaxona, Urroz, Leguin, Agoitz y Pamplona, además ocupó Bizkaia hasta el mojón de Etxano, es decir la tenencia de las Enkartaciones y el señorío de Bizkaia, quedando fuera de esta primera acometida el condado de Durango.

Alfonso VIII y Sancho VI de Nabarra firmaron un armisticio en 1175, Alfonso se quería quedar con toda la Nabarra occidental a partir de Amorebieta-Etxano alegando básicamente su derecho de conquista, siendo para Nabarra "desde Ichiar y Durango, que quedan dentro de él, exceptuando el castillo de Malvecín (junto al puerto llamado de Bilbao)...".

Pero ni Sancho ni el pueblo bizkaino estaban dispuestos a aceptar su sometimiento a la ocupación militar castellana, fue el propio pueblo alzado en armas quien destruyó el mojón de Etxano por el que los castellanos pretendían dividir el territorio nabarro.

Sancho VI el Sabio propone un pacto a Alfonso VIII, el sometimiento de la disputa al rey de Inglaterra, pariente de ambos. Alfonso acepta, el laudo arbitral es de 1177 llamado "Division of Kingdons of Navarre and Spain".

"La lengua de la delegación Nabarra es el euskara", a través de esta delegación de caballeros y eclesiásticos nabarros, Sancho VI el Sabio pide ante el rey inglés la devolución de todos los territorios recién usurpados en 1174-75, alegando la natural inclinación de los habitantes de esas tierras a ser nabarros como lo acababan de demostrar y como lo demostraron con su padre, así como el derecho internacional que está de su parte, pues todas esas tierras habían sido arrebatadas por la violencia de las armas. El Laudo final le da la razón al rey nabarro.

En la documentación existente sobre la demarcación de costas de la Nabarra marítima aparece Castro Urdiales como frontera, así en el mencionado Laudo Arbitral inglés de 1177, pero acabado de redactar en el año 1190, señala: "(…) el puerto que se llama de Oiasouna (Oiaso-Irun), que divide la tierra del rey de Inglaterra de la Nabarra. Y la tierra del rey de Nabarra empieza en el puerto de Oiasouna, y llega hasta las aguas de Castro (Urdiales) que divide la tierra del rey de Nabarra de la tierra de Castilla (…)

Sancho recupera la Nabarra occidental gracias a su ejército, a los señores de la guerra bizkainos, pero sobre todo gracias a los habitantes de Amorebieta y Etxano y a todos los nabarros del señorío de Bizkaia y del condado de Durango alzados en armas por nuestra libertad: