| Joar-Otiñano-Mirafuentes |
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| Gerardo Luzuriaga | |||
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Hace ya bastantes años que los navarros venimos preparando esta fecha. 1512. Hace 500 años que Navarra fue invadida, y fue sometida al mandato y a los gustos de nuestros vecinos. Los vencidos siempre han tenido la idea de que no existió violencia, de que no existió resistencia, cuando la realidad es que fue todo lo contrario. Esto no ocurre solo en Navarra, sino que es una sensación generalizada de todos los pueblos vencidos, desde los pueblos africanos a la invasión, que no conquista americana. Ya hace unos años en Amaiur, nos reunimos unos miles de navarros, entre ellos los alcaldes de Villatuerta y Zirauki con el fin de ir preparando esta fecha. Por fin está a punto de llegar 16 de junio de 1512, pero antes de eso tenemos una cita en la cima de Joar, en Otiñano y Mirafuentes, para homenajear la república de Joar, a la cita acudiremos las dos vertientes de la citada república, la alavesa y la navarra, unidos para reivindicar lo que hace 500 años nos fue arrebatado. Que no es otra cosa que reivindicar la identidad navarra. Hasta no hace muchos años, en las Universidades, en las que yo fui testigo se enseñaba que existió una libre incorporación de Navarra a Castilla, hoy sabemos, porque está comprobado que no existió ni ningún tipo de pacto, sino una conquista pura y dura. Los libros que se están publicando estos últimos años dan cuenta de la masacre que los navarros tuvimos que soportar. Incluso están saliendo a la luz lo escrito por los los cronistas y protagonistas principales de los hechos, desde Fernando el Católico a los reyes de Navarra, donde reflejan que la lucha contra Navarra en 1512 fue una agresión violenta, que trajo consigo una cruenta guerra y numerosas muertes. Nada menos que un ejército de 12.000 soldados sitió Iruñea, el doble de la población existente.
Ahora que se conocen los hechos, que se sabe a ciencia cierta cuantos navarros murieron en la batalla, cuantos tuvieron que huir, cuantos fueron encarcelados, cuantos fueron condenados a muerte se nos quiere hacer ver que son hechos ya pasados que cinco siglos es una eternidad para acordarnos de lo que aconteció. Sin embargo, es necesario todavía sacar los documentos dormidos en los archivos, es necesario que el pueblo, los navarros conozcamos la historia tal como ocurrió. Es un momento de importancia vital, donde se decide el futuro de Navarra, donde se cambia la administración, y poco a poco van cambiando ciertas costumbres culturales y también penetra de forma generalizada el castellano.
Nos da tristeza ver como los seguidores de Miguel Sanz, Barcina celebran la derrota del Reino de Navarra, y la celebran al lado de los vencedores. No lo entendemos. No es que busquemos rencillas, no es que busquemos enemistarnos por ello con nuestros vecinos. Somos conscientes de que hechos que ocurrieron hace 500 años son agua pasada.
La injusticia hecha con Navarra el año de 1512 es doble, ya que es invadida y ultrajada. Los castillos destruidos, pueblos arrasados, los reyes navarros Juan de Labrit y Catalina de Foix son tratados por los cronistas e historiadores como cobardes, no es que sea monárquico, pero los reyes no huyeron sino que se fueron a las tierras de Iparralde, que en aquella época no existía diferencia entre Iparralde y Hegoalde. La división vino justo a partir de este momento. Esto lo deberían saber todos los navarros, que consideran a los de Iparralde como franceses, cuando son tan navarros como nosotros o más, ya que se mantuvieron como reino independiente durante bastante más tiempo que la navarra sur. Efectivamente los reyes navarros no huyeron por cobardía o miedo, si no con la intención de reorganizar un ejército para restablecer de nuevo el Reino de Navarra. No olvidemos que la historia la han escrito los vencedores. Castilla tuvo buenos cronistas e historiadores que no cejaron en justificar la invasión Navarra. Los monarcas castellanos, con dinero público se encargaron de ordenar a sus cronistas oficiales que redactasen libros sobre lo ocurrido este año de 1512. No hizo falta pagar mucho, pronto encontraron mercenarios de la pluma (historiadores, cronistas, escribanos) dispuestos a justificar lo injustificable; Correa, Lopez Rubios, Nebrija… El Papa destituyó a nuestros reyes, y llegó a excomulgar por herejía a toda Navarra. Los historiadores y cronistas se inventaron que no había sido invadida, sino simplemente se había venido a liberarnos de los protestantes. Con el paso de los años hasta los propios navarros acabaron creyendo lo contado por los vencedores. La mayoría de los historiadores no han hecho a lo largo de los siglos más que seguir justificando dicha invasión. Sin embargo hoy dia, hasta los propios navarrrrreros han tenido que adecuar los argumentos que esgrimían hasta ahora por otros un poco más vendibles y que por lo menos no les dejen tan en ridículo. Aunque siguen erre que erre divinizando la invasión. Allá ellos. Hoy existe bibliografía para que el que quiera se haga una idea exacta de lo que supuso tan fatídica invasión...
Los navarreros están intentando hacer encajes de bolillos, con este 2012. Están haciendo todo lo posible por celebrar, conmemorar el 500 aniversario de lo que ellos llaman la anexión a Castilla. Creo que por fin este año 2012 se les acabará atragantando. Por todos los rincones de Euskal Herria se están oyendo las voces críticas de aquella fatídica invasión. En gran cantidad de pueblos se están dando conferencias sobre este tema desde un punto de vista crítico y con una visión moderna de los acontecimientos. Este fin de semana hasta en la Berrueza se ha celebrado un día de reivindicación navarra que será convertida en fiesta y jolgorio. Sin embargo, los navarristas siguen empecinados en su conmemoración, otras veces dicen que a pesar de conmemorar no fue un acontecimiento para festejar, para celebrar. Contradicciones en las que se ven inmersos debido a la gran crítica que ha habido desde colectivos bien organizados y con razones de peso, como son las que están argumentando colectivos como Nabarralde o Nafarroa bizirik. Si no fuese por la pelmada, y los argumentos tan elaborados que están transmitiendo hasta vaquillas y cohetes tirarían ese día en pro de su llamado pacto con Castilla. Conocido es que el territorio de los vascones se convirtió en Reino el siglo IX, y perduró en la zona sur hasta que Fernando el Católico en 1512 entra en Pamplona. La Baja Navarra resiste hasta 1620, que es cuando es integrada a Francia, aunque sigue conservando sus fueros y un sistema de autogobierno... ¿Alguno se ha parado a pensar qué es lo que pueden conmemorar, si no es más que la invasión y el sufrimiento a la que se vieron sometidos nuestros antepasados?. 1512 supuso la cárcel, la pérdida de los bienes y hasta la muerte para una gran multitud de navarros. Y todo por defender el territorio, los fueros, y la cultura navarra. Existieron muchas batallas. Los navarros perdieron la primera batalla, pero no se rindieron. Durante años y años intentaron hacer frente a los invasores, intentaron expulsarlos y mandarlos para sus casas. Los navarros que no admitieron los acontecimientos fueron considerados traidores y rebeldes en sus propios pueblos, en su propio reino. Esta guerra a nuestros antepasados no les trajo más que la pérdida y confiscación de sus tierras, casas y propiedades. Cuando no el exilio, la cárcel o la muerte. ¿Cómo pueden defender los UPNeros, Del Burgo… que fue un acuerdo y una adhesión?
Sabido es como el Mariscal Pedro de Navarra, también señor de Cábrega, que es hecho prisionero nada más comenzar la invasión, lo tienen prisionero en Logroño, el 4 de octubre de 1512 huye de la cárcel, a la vez que varios castillos navarros, entre ellos el de Monjardín, y el propio de Cábrega se levantan contra los invasores y les echan de sus tierras.
Por desgracia no duró mucho la suerte, y de nuevo fueron los castellanos los que se apoderaron de estas fortalezas, para de nuevo en otros momentos levantarse en armas contra los invasores. La resistencia fue la tónica durante décadas…
Dicho de una forma clara, no existió contrincante, Pamplona en el año de 1512 tendría alrededor de 6.000 habitantes. El ejército castellano que llegó a Pamplona estaba compuesto por unas 15.000 personas. No había contrincante, las fuerzas invasoras eran mayoría. Solo el pueblo pudo resistir y así lo hizo. Gonzalo de Mirafuentes era el jefe que mandaba los 500 aguerridos tudelanos que salieron en defensa de sus tierras dispuestos a luchar. Igualmente la fortaleza de Cábrega se alzó de inmediato contra los castellanos. Sabemos que fue destruido el castillo de Aguilar de Codés.
Se generalizó el terror y el miedo, especialmente en zonas como las Amescuas, o la Berrueza. Hospedar a un huido, un sospechoso fue causa suficiente para que la justicia entrase con toda su fuerza. Ante esta situación no es extraño que muchos navarros fuesen los colaboradores con los vencidos. A la fuerza ahorcan. Es así como muchos de los vencidos, especialmente los que más se destacaron y tuvieron alguna responsabilidad política o militar se ven en la necesidad de colaborar con los castellanos. Sin descontar también a aquellos que no perdieron la ocasión de medrar a la sombra de los nuevos amos.
Bien sabemos lo que hicieron los protagonistas principales, la familia entera de San Francisco Javier sufrió las consecuencias, Pedro de Navarra, Mariscal de Navarra y señor de Cábrega, Juan Ramirez de Baquedano, señor de las Amescuas, los señores del Palacio de Iguzquiza, de Monjardín y de Learza Jaime y Luis Velaz de Medrano, lugares tan conocidos para los habitantes del valle de la Berrueza. ¿Pero muy poco sabemos de los campesinos, que poblaban estos lugares y que sin duda siguieron sin rechistar a sus jefes? Con todos estos datos, y con otros muchos más que todavía están por salir a la luz en los archivos ¿cómo pueden decir que nadie perdió nada, y que la invasión no tuvo nunca ese cariz, sino que más bien se trató de un paseo, en el que los navarros nos adherimos alegremente? ¡Qué engaño! ¿Qué fácil se juega con la vida y las ideas de los vencidos! Nos es difícil entender cómo hoy día, con todo lo que sabemos, cómo puede haber navarros que se sientan orgullosos de lo que ocurrió a nuestros antepasados, eso sí hace 500 años. Muy cerca, a tres kilómetros de donde estaremos este sábado se encuentra la antigua fortaleza de Kabrega, lugar importantísimo en esta guerra de 1512. Desde un principio la fortaleza de Cábrega luchó contra las tropas del conde de Lerín. La fortaleza de Cábrega estaba bajo el dominio de último mariscal de Navarra, Pedro de Navarra. Muy pronto la fortaleza, y los alrededores, es decir todo el valle de Berrotza cayó bajo el dominio del duque de Alba. El cardenal Cisneros mandó destruir en estos años y se destruyeron más de cien castillos, entre ellos se encontraba el de Cábrega.
http://berrotza.blogspirit.com/archive/2012/06/05/joar-oti%C3%B1ano-mirafuentes.html
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