| España se rompe (2) |
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| José María Chacón | |||
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España se rompe, en gran medida, porque los políticos y las empresas, y por tanto los empresarios, no están dando la talla por las razones comentadas en la entrega anterior. Pero, como decía allí, no sólo por eso. Tal vez lo que está ocurriendo ahora con las empresas y los políticos sea lo más destacado, porque corren ríos de tinta a diario a cuenta de la tremenda crisis económica que tiene casi paralizado al país, y de la incapacidad de los políticos para aportar soluciones. Pero hay muchos otros datos que, sumados a esto, nos dan una imagen realmente descorazonadora del estado español y hacen dudar de su viabilidad futura. Por ejemplo, el hecho de que el fraude a Hacienda supere, según estimaciones del propio Banco de España, los 130.000 millones anuales. Esto es muchísimo dinero. Tengan ustedes en cuenta que los recortes sobre el presupuesto del gobierno popular, que está levantando ampollas en la sociedad, supone el ahorro de unos cuantos miles de millones. Así no se puede gestionar un país civilizado. Además, el hecho de que los políticos y los empresarios -una parte importante de ellos- sean unos patanes no llega desde la nada. España tiene un índice de fracaso escolar del 31%, cuando la media en la UE es del 15%. Hay Comunidades Autónomas en las que el índice es superior al 40%. ¡Casi la mitad de los jóvenes de estas Comunidades están dejando los estudios antes de los 16 años! Y todavía hubo medios que, tras la muerte del CEO de Apple, se preguntaban dónde estaba el Steve Jobs español. ¿Es que acaso puede salir aquí una figura como esta? Por otro lado, España encabeza las listas europeas de consumo de alcohol y drogas. Ayer mismo nos enteramos de que también encabeza el ranking europeo de consumo de servicios de prostitución. Los primeros en puterío, drogadicción y alcoholismo. Los primeros en defraudación fiscal y economía sumergida. De los últimos en resultados escolares (PISA). Sumemos a todo esto que el índice de emprendimiento de nuevos negocios también está en la parte baja de entre los países europeos, y que la inmensa mayoría de los universitarios españoles sueñan con hacerse funcionarios, y creo que podemos obtener una radiografía impresionante. Para colmo, los españoles pasan más horas en su puesto de trabajo que sus colegas alemanes, holandeses, italianos, belgas o noruegos, lo que dice muy poco de su productividad, pero también es cierto que el salario medio en España es un 40% menor a la media de la UE. Y esto era así antes de la malhadada Reforma Laboral de Rajoy que, según sus propias palabras, tiene su razón de ser en la necesidad de bajar los salarios para hacer a las empresas “más competitivas”. Si hasta ahora, el 60% de los trabajadores españoles cobraban un salario inferior a los 1.282 euros brutos, lo que supone menos de 1.000 euros netos, nos podemos hacer una idea de lo que va a ocurrir en cuanto la Reforma Laboral comience a dar de sí. Curiosamente, al mismo tiempo que los salarios, ya de por sí notablemente bajos, van a descender con fuerza en los próximos meses, los precios van a experimentar un continuo incremento en ese mismo periodo. Los de la alimentación, el transporte o la ropa van a subir notablemente porque el petróleo se encuentra en desbandada alcista, y esto no va a cambiar de signo. A ver quién es el guapo que puede llenar el depósito del coche en estas condiciones. Pero también va a subir, y lo va a seguir haciendo en los próximos años, el precio de la electricidad ya que, a pesar de que ya pagamos la tarifa más cara de Europa, resulta que aún tenemos una “deuda histórica” con unas empresas de generación y distribución de electricidad que cada año presentan unos beneficios más obscenos. Sumemos a esto que también pagamos una de las tarifas por el acceso a Internet más altas de Europa, al mismo tiempo que es una de las más lentas y de peor calidad. Otro dato: los productores de leche españoles están cobrando por el litro menos de lo que cobraban el año en que entró en vigor el euro, pero el cliente final lo está pagando un 48% más caro. El Gobierno Rajoy ha anunciado hoy mismo que van a subir los tramos más reducidos del IVA, con lo que ello supone. Permítanme que, para concluir, haga un pequeño resumen, que creo que será bastante útil para que nos hagamos una idea de la situación: Las características de las empresas españolas hace muy difícil su competitividad en el mercado global, lo que provoca la desconfianza de los prestamistas institucionales hacia España por la sospecha de que no tendrá ingresos suficientes para pagar sus deudas. Al mismo tiempo, una clase política hiperideologizada, sectaria, inculta y corrupta no sólo no aporta soluciones, sino que hace que la situación se agrave a diario, provocando más recesión y haciendo que aumente la desconfianza de los mercados. La ciudadanía no sólo no muestra la menor capacidad para empujar del carro, sino que muestra una grave tendencia a la molicie: primeros en Europa en consumo de alcohol, drogas y prostitución; primeros en defraudación a Hacienda y economía sumergida; primeros en fracaso escolar; de los últimos en resultados escolares o en lectura de libros o periódicos, aunque los primeros de Europa en acceso a Internet desde aparatos móviles. Además, los españoles son de los que más horas pasan en el puesto de trabajo, pero también son de los menos productivos de Europa. También son de los que menos cobran, un 40% menos que la media de la UE, y menos que van a cobrar gracias a la Reforma Laboral. Sin embargo, los precios se encuentran desbocados al alza, incluso en productos básicos como la alimentación, el vestido, la electricidad o los combustibles. Y no hemos hablado de los bancos que, intocables, suben casi a diario las comisiones que nos cobran por las labores más peregrinas, mantienen artificialmente altos los precios de las viviendas que atesoran con motivo de miles de desahucios y cada trimestre presentan unos beneficios más vergonzantemente desaforados, al tiempo que asfixian a empresas y particulares por la falta de crédito, a pesar de que las instituciones españolas y europeas casi, casi les regalan el dinero para que sigan prestándoselo a los estados a intereses cercanos a la usura. El panorama parece de difícil solución, si me permiten el sarcasmo. ¿Habló alguien de estado fallido?
http://www.izaronews.info/euskadi/2012/opinion/10866
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